Domingo lluvioso, un día para relajarse y cargarse de energía pues la semana inicia mañana, no apetece cocinar y de paso hay ganas enormes de un amuerzo diferente. Una opción que tengo cerca de casa es un restaurante donde encuentro comida española a la carta con música y estilo familiarmente acogedor. Es céntrico, seguro y de calidad hemos salido a pasar un tiempo ameno, sin prisas. Conversación, sueños planteados que ya son proyectos mi tradicional copa de vino fueron los ingredientes de este momento.
¿Cerca de tu casa que teneís para desconectar de esta manera? A veces solo es mirar alrededor.





