
Es navidad, todo un año esperando la ilusión que recuerdo de niña, un regalo que me haga sentir amada por mis padres, y voy creciendo y sumo a esto a mis amigos y familiares, y un poco más a estas alturas quizás por personas importantes. Luces, compras de ropa, comida y cachivaches que quizás usaré o usarán o quizás no. Un abrazo y el «felíz navidad», que se repite como una estrofa aprendida sin sentido producto de la costumbre y en algunos casos con el corazón en ella y todo el deseo. Pasó que dieron las 12 ya, pero esta navidad no miré al cielo, ni al árbol que aunque lo decoro no termino de entender que significa más que el sitio perfecto para que repose los obsequios.No miré, al cielo, ni a mi corazón en ese momento y se me olvidó felicitar al cumpleañero, dar las gracias por estar en este mundo y ni siquiera medité en Él. No hubo una abrazo ni una oración deseando fervientemente que esté en mi vida y ser mejor persona siguiendo su ejemplo y si mi mente buscó algo que me trajera el nombre de JESUCRISTO fue pedirle, sí, pedirle, que si mi familia esté bien, que si salud, que si dinero, que si paz, amor etc etc. Es incongruente que en vez de ofrecerle en su cumpleaños yo a Jesús, le pida. Y ha sido hoy por primera vez en 46 años que he tomado tiempo de pensar que significa la navidad.
Perdón, por tantos años de error. Perdón por las veces que personalmente olvidé buscar el significado de la navidad. Por olvidar lo que realmente en navidad lo que debe importar.
Súper hermoso pensamientos q trascienden el alma y aran la tierra buscando recuerdo en el sepulcro del pasado para salir del aviamos y poder pisar tierra fértil en el futuro inserto
Gracias… Sabes escribir muy bien. Gracia por leernos.