Iniciaré contándoles que no era nuestra intensión este lugar, puesto que ni siquiera sabíamos que existía. Digamos que el destino los eligió por nosotros y fuimos a parar desde la frontera de Nicaragua y Honduras «perdidos» a Playa Las Peñitas en León.

Hicimos noche de antesala nos hospedamos en un hotel en el centro de León de donde al día siguiente nos dirigimos a la playa en un taxi privado por el precio de 10 dólares a una distancia de 30 minutos aproximadamente. Y llegamos al hotel El Belga Loco, que realmente es una locura pero de lo amigable y bien que te la pasas allí pues desde el minuto cero te sumerges en un ambiente familiar y super guay. Un lugar donde la seguridad te invita a despreocuparte de todo y disfrutar como si el mundo se detuviera allí. Echenle luego un vistazo a las fotitos chicos.

Entonces repasemos que pasamos de una temperatura de 38 grados humedad a una brisa fresca arenera de alrededor de 23 grados… Del bullicio de los mercados callejeros a la paz del canto de las olas cayendo sobre la playa, besando la arena e invitandonos a relajarnos mientras llegaba el atardecer con su colores naranjas del sol escapando por el cielo para dar paso la luna qué vendría a festejarnos.

Qué hacer en el pueblo?

-Recorerlo en bicicleta

-Visitar su puerto artesanal

-Comprar suvenires en sus chiringuitos

-Comer en sus distintos restaurantes bares a lo tendido de la playa

-Dar un paseo por su colorido parque de figuras

-Llegar hasta la peñita y mirar la puesta del sol junto a la cruz que en buena hora han puesto sobre la roca que da el nombre al lugar.

Qué hicimos en el hotel ? bueno piscina, jugar billar, tumarnos en la hamaquita, disfrutar del vino y la cervecita mirando el mar, comernos un pargo fresquisisimo y muchisimas fotos …entre porrón de cosas más.

Os imaginais que hubiese sido planeado?